Tranquila desde el 1er test positivo
Ve al ginecólogo desde el día 1, sin esperas.
- Ginecólogo y obstetricia, cuantas veces lo necesites
- Ecografías y analíticas incluidas
- Preparación al parto, para llegar segura al gran día
¿Puedo elegir hospital para dar a luz?
Con habitación individual y cama para tu acompañante, en los centros de referencia de tu cuadro médico.
Adeslas Go: todo tu embarazo controlado hasta el parto.
Ideal si vas a dar a luz por la Sanidad Pública, pero quieres tranquilidad y rapidez en cada revisión.
Desde
solo 21€/mes
Puedes incluirlo en tu póliza o contratar un seguro solo para él.
Si ya tienes un seguro Adeslas
Se incluye en tu misma póliza, sin cuestionario médico en los primeros 30 días
Pediatría desde el primer día
Si no tienes un seguro Adeslas
Puedes contratar un seguro solo para tu bebé (tú como tomador, él o ella como asegurado), sin límite de edad.
Sí, y sin complicaciones: si lo das de alta en los primeros 30 días desde el nacimiento, tu bebé queda protegido en tu misma póliza desde el día que nace, sin cuestionario médico y sin carencias.
Sí. Aunque tú no tengas seguro, puedes asegurar a tu bebé igual de bien, tú como tomador, él como asegurado, sin límite de edad. Su salud, cubierta desde ya.
Sí, puedes contratar en cualquier momento de tu embarazo, sin restricciones. Cuanto antes lo hagas, antes empiezas a sumar los meses de cobertura, así llegas al parto con la tranquilidad de tenerlo todo cubierto.
Sí, tú decides dónde dar a luz, entre los hospitales de referencia de tu cuadro médico, con habitación individual y cama para que tu acompañante esté contigo en todo momento.
Con Plena Vital, Plena Plus o Plena Total ya tienes acceso a hospitales de primer nivel en tu cuadro médico. Si prefieres libre elección total, Plena Extra te da esa libertad con reembolso de gastos en cualquier centro.
La cobertura de tu embarazo es exactamente igual en los tres, lo que cambia es cuánto más te llevas: copago, dental, chequeo médico y estabilidad de precio. Cuanto más completo el plan, menos tienes que pensar en nada más.
Plena Total. Cubre tu embarazo y tu parto sin copagos, después incluyes a tu bebé sin líos, y os quedáis 3 años sin subida de precio, cuidando de tu familia desde el primer día, sin preocuparte por nada más.
Sí, estés preparada para un parto natural o para una cesárea, tienes la misma cobertura y tranquilidad en cualquiera de los dos casos.
El seguimiento y las pruebas ante complicaciones como diabetes gestacional o preeclampsia están cubiertos desde el primer día, sin esperas. Y si alguna vez es una urgencia vital, todas las carencias desaparecen, tu seguridad, siempre por delante.
Sí, la epidural está incluida en la cobertura de tu parto, para que lo vivas con el máximo bienestar.
Cubre el test de ADN fetal cuando tu médico lo indique por alguna alteración en la ecografía, así te aseguramos que cada prueba responde a una necesidad médica real.
Sí, y no hace falta esperar a tu próxima cita: tienes un médico a un clic, a cualquier hora, ya sea tu ginecólogo, pediatría para cuando nazca tu bebé, o cualquier otra especialidad. La tranquilidad de saber que siempre hay alguien ahí.
No, el seguimiento de tu embarazo (ginecólogo, ecografías, analíticas) tiene cobertura desde el primer día, sin ningún tipo de espera. Lo único que tiene carencia es el parto o la cesárea: 8 meses desde la fecha de contratación, el plazo habitual del sector, igual en Plena Vital, Plena Plus y Plena Total. Y ante cualquier urgencia vital, esa carencia desaparece por completo.
Sí. Si acreditas tu antigüedad en tu aseguradora actual (con el último recibo pagado, la tarjeta y las condiciones particulares de tu póliza), se eliminan las carencias que ya tuvieras cubiertas, según el tiempo que llevaras, sin un mínimo exigido. Solo se trasladan las coberturas que ya tenías. En Plena Total, las carencias se mantienen igual que en cualquier alta nueva. Aun así, casi todo el seguro ya lo puedes usar desde el primer día; ginecólogo, ecografías, consultas... y la única carencia real es la de hospitalización (8 meses), muy por debajo de las listas de espera de la sanidad pública y para algo que, con suerte, no vas a necesitar. Y ante cualquier urgencia vital, esa carencia desaparece por completo.