Cómo evitar un golpe de calor: síntomas, prevención y cuándo acudir al médico
01/07/2026
Con la llegada de las altas temperaturas, el cuerpo tiene que hacer un esfuerzo extra para regularse. Cuando ese equilibrio se rompe, pueden aparecer problemas relacionados con el calor, desde deshidratación o calambres hasta situaciones más graves como el golpe de calor.
El golpe de calor es una urgencia médica y conviene saber reconocer sus señales a tiempo. Según la Organización Mundial de la Salud, los golpes de calor son una de las principales causas de muerte relacionadas con el clima y pueden agravar enfermedades cardiovasculares, respiratorias, diabetes y otros problemas de salud.
En este artículo te contamos cómo prevenirlo, qué síntomas no debes ignorar y cuándo buscar ayuda médica.
¿Qué es un golpe de calor?
Un golpe de calor se produce cuando el cuerpo no consigue regular adecuadamente su temperatura y esta aumenta de forma peligrosa. Puede aparecer tras una exposición prolongada a altas temperaturas, especialmente si se combina con deshidratación, ejercicio intenso, humedad elevada o falta de ventilación.
Síntomas de un golpe de calor que no debes ignorar
Los síntomas pueden variar, pero algunas señales de alerta son:
- Temperatura corporal elevada
- Piel muy caliente, enrojecida o seca
- Dolor de cabeza intenso
- Mareo o debilidad
- Náuseas o vómitos
- Confusión, desorientación o dificultad para hablar
- Pulso rápido
- Pérdida de conciencia en casos graves
Los expertos señalan que los problemas por calor pueden comenzar con síntomas como dolor de cabeza, náuseas, mareo, debilidad, irritabilidad, sed, sudoración intensa y aumento de la temperatura corporal.
Cómo evitar un golpe de calor en verano
Para prevenirlo, es importante incorporar medidas sencillas durante los días de más calor.
Bebe agua con frecuencia
No esperes a tener sed. En días calurosos, conviene beber agua de forma regular, especialmente si haces actividad física, trabajas al aire libre o pasas mucho tiempo fuera de casa.
Evita las horas centrales del día
Reduce la exposición directa al sol en las horas de más calor. Intenta realizar actividades al aire libre a primera hora de la mañana o al final de la tarde.
Usa ropa ligera y transpirable
Elige prendas frescas, amplias y de colores claros. También es recomendable usar gorra, sombrero y gafas de sol si vas a estar en exteriores.
Busca sombra y espacios frescos
Permanece en lugares ventilados o climatizados siempre que sea posible. En casa, baja persianas durante las horas de más calor y ventila cuando la temperatura sea más baja.
Evita comidas muy pesadas y alcohol
Las comidas abundantes y el alcohol pueden dificultar la regulación de la temperatura y favorecer la deshidratación.
Presta atención a niños, mayores y personas vulnerables
Los niños pequeños, las personas mayores, embarazadas, pacientes con enfermedades crónicas y quienes toman determinados medicamentos pueden ser más sensibles al calor.
Qué hacer ante un posible golpe de calor
Si una persona presenta signos de golpe de calor, es importante actuar rápido.
- Llévala a un lugar fresco o con sombra.
- Afloja o retira ropa innecesaria.
- Enfría el cuerpo con paños húmedos, agua fresca o ventilación.
- Ofrécele agua a pequeños sorbos si está consciente.
- Busca atención médica de inmediato si los síntomas son graves, empeoran o no mejoran.
El Ministerio de Sanidad recomienda ir a un lugar fresco, aflojar la ropa, aplicar paños húmedos o baño con agua fría y buscar atención sanitaria de inmediato si la situación lo requiere.
Cuándo acudir al médico por un golpe de calor
Debes pedir ayuda médica urgente si aparecen síntomas como confusión, pérdida de conciencia, vómitos persistentes, temperatura muy elevada, dificultad para respirar, empeoramiento rápido o si la persona afectada pertenece a un grupo de riesgo.
Ante una insolación o golpe de calor, las recomendaciones sanitarias en España indican llamar al 112 y trasladar a la persona a un lugar fresco mientras llega la ayuda.
En verano, cuidar la salud también significa contar con respuestas cuando aparece una duda, un síntoma inesperado o una situación que requiere atención médica.
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